¡EXTRA! ¡EXTRA¡
POSIBLE CURA DE LA
MAYOR
PANDEMIA MUNDIAL
No cantes victoria aún, hablo de
posible que no de imposible, pero real. No pienses en el SIDA, ni en la GRIPE,
ni en el ÉVOLA, ni en…lo que se te ocurra, piensa en que estamos viviendo una
pandemia de tal envergadura que en los próximos párrafos tu vida cambiará.
A lo largo de la historia, la
medicina ha pasado de ser simple, poco efectiva y relativamente segura, a
convertirse en compleja, efectiva, pero potencialmente peligrosa.
Cada vez utilizamos técnicas más
complejas, terapias más potentes y un mayor grupo de profesionales
interactuando con los pacientes. Todo ello se asocia a un número creciente de
efectos adversos y perjuicios involuntarios para el mismo, hasta tal punto que,
según las evidencias, nos encontramos con un problema que ocupa el octavo lugar
como causa de muerte en el mundo, por encima de los accidentes de tráfico, del
cáncer de mama o sida.
En Estados
Unidos y según la Universidad John Hopkins, mueren al año aproximadamente
250.000 personas por errores médicos (¿aún no ha cambiado tu vida?). En España
la cosa está un poco mejor, los datos oscilan entre 25.000 y 35.000 criaturas
(tremendooo).
Esto supone una prevalencia de
eventos adversos de un 11,8 por ciento en atención primaria, y en un 9,3 por
ciento en el entorno hospitalario. En las unidades de cuidados intensivos, el
riesgo asciende al 40 por ciento, y de un 7,2 por ciento en los servicios de
urgencias. Son datos de los estudios ENEAS y APEAS, promovidos por el
Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.
Pero lo importante no son los
datos demoledores, lo importante es que los profesionales no podemos dejar de
pensar en ésta pandemia, debemos interiorizar que cada vez que actuamos somos
un 17 por ciento de error y que ese error recae sobre la persona a la que
estamos intentado sanar.
Así pues la primera regla de oro
es tomar conciencia de que una de cada seis veces que actuamos con un paciente
y según las estadísticas la podemos “cagar”.
¿No creéis que si cuando estamos
delante de un paciente teniendo presente éstos datos podemos cambiar la
tendencia? Pues manos a la obra, porque la solución está en nosotros mismo. Somos
tan poderosos que podemos curar o al menos no hacer enfermar a ese 17 por
ciento que la sociedad acepta sin ningún rubor.
Segur@5
